Las vacunas ayudan a los padres a proteger a sus hijos de 18 enfermedades graves durante la infancia, la niñez y la adolescencia, y se recomiendan vacunas adicionales en la edad adulta para mantener la protección durante toda la vida.
Las enfermedades prevenibles mediante vacunación siguen representando un riesgo real para los niños y las familias. Algunas, como la gripe y la tos ferina, son comunes en Estados Unidos y se propagan fácilmente en escuelas y comunidades. Otras, como la poliomielitis y el sarampión, son ahora poco frecuentes aquí, pero continúan circulando a nivel mundial y pueden causar enfermedades graves, hospitalización e incluso la muerte en personas de todas las edades.


